martes, 18 de agosto de 2020

LA NORIA. DANDO VIDA AL CAMPO DESDE LA ANTIGÜEDAD

 Este verano, con la dichosa pandemia, vamos a perdernos las fiestas patronales de pueblos y ciudades, y con ellas los "cacharritos" que tanto gustan a los peques de la casa. La noria es un clásico - muy tranquilo, todo hay que decirlo- bastante más sencillo que las antiquísimas máquinas que movían molinos harineros o elevaban el agua de riego, con las que comparte nombre y aspecto.
 

Dado el importantísimo papel que han tenido las norias durante mucho tiempo en la agricultura y en algunas industrias del sector primario, vamos a dedicarle una entrada. Hoy en día constituyen reliquias, a menudo en muy malas condiciones de conservación, escondidas en nuestro paisaje rural.



¿ Qué es exactamente una noria ?
 

La noria es una máquina, es decir un objeto que nos ahorra esfuerzo a la hora de realizar un trabajo. En nuestro caso, mover agua, las ruedas de un molino, los mazos de un batán o cualquier elemento demasiado grande y pesado para ser movido por el hombre.
 

Es además una máquina compleja, ya que está formada por múltiples piezas. La principal es una gran rueda gigante de madera o hierro colocada en posición vertical, con el eje anclado, de manera al girar la rueda esta no avance. Esta gran rueda se encuentra semisumergida en un canal de agua o en un pozo, según sea el propósito de la noria y la fuente de energía que la hará funcionar. Esta rueda está provista de palas, de cangilones o ambos elementos a lo largo de su diámetro exterior, según sea la misión encomendada a la noria.

En ocasiones la rueda de una noria puede alcanzar tamaños considerables. Las norias de Hama son especialmente famosas por esta razón (poseen diámetros que van de los 10 a los 22 metros), y por el particular ruido que hacen al girar. Se trata de un grupo de 17 norias, de los siglos XII a XVI d. C. que recogían agua del río Orontes en la ciudad siria de Hama. Actualmente algunas están muy deterioradas, otras se han restaurado. Fuente: Heretiq - Own work, CC BY-SA 3.0,

Dado que se utiliza para mover o levantar un objeto pesado (realmente el agua no es un objeto, pero todos sabemos lo que puede llegar a pesar un cubo lleno de agua) decimos que es una máquina mecánica,  a diferencia de un frigorífico por ejemplo o una radio, que son otro tipo de máquinas (térmica y de comunicación respectivamente).
 

Tipos de noria y funcionamiento
 

Vamos a ver con más detalle cómo son y cómo funcionan los distintos tipos básicos de norias que existen.
 

Norias impulsadas por la fuerza del agua
 

Se trata de estructuras circulares de gran tamaño parcialmente sumergidas en un curso de agua (un río, un arroyo o una acequia) provistas de unas aletas o palas colocadas transversalmente, de manera que el empuje del agua sobre las palas hace que la rueda se mueva sin parar. De esta manera la fuerza motriz del agua se transmite a través de engranajes para que la piedra de un molino o los mazos de un batán hagan su trabajo. Estas estructuras reciben también el nombre de rueda hidráulica.
 

En los batanes se aprovechaba la fuerza del agua para mover unos pesados martillos. Esto se conseguía con una rueda muy particular, la leva, que transforma el movimiento circular (la rueda empujada por el agua) en uno rectilíneo (subir y dejar caer un martillo). En el batán se procesaban los tejidos (principalmente de lana) para hacerlos más tupidos y eliminar la grasa sobrante. En este vídeo explican muy bien cómo funcionaba. Fuente: Museo virtual Cedex.

 

Otra manera muy habitual de aprovechar la energía del agua, es elevar parte de esta para distribuirla por un terreno más o menos amplio. Una noria es capaz de subir agua a una altura prácticamente igual al diámetro de la propia noria, ya que en un punto de la rueda está en contacto con el agua del canal y justo en el punto opuesto se encuentra el depósito que distribuirá dicho agua, que tiene que llegar por gravedad a las tierras de todos los regantes. Así, las norias destinadas a regar territorios amplios, como puede ser la huerta murciana, son verdaderos gigantes.
 

¿Pero cómo sube el agua? Este tipo de norias de riego, además de las palas tienen unos recipientes llamados cangilones o arcaduces, que con el movimiento de la rueda se llenan de agua, la elevan y la sueltan en un canal o deposito de recogida situado en la parte más alta de la noria. Estos cangilones pueden tener formas y materiales muy diversos. En las norias que pueden verse en el siguiente vídeo, están integrados en su borde exterior.
 

En la cuenca del río Segura, especialmente en la Huerta de Murcia, en la Vega Alta y en el Valle de Ricote, permanecen en activo numerosas norias hidráulicas. Allí se conocen popularmente como "ruedas" o "ñoras".
 

Impulsadas por un animal: las norias de sangre
 

Se trata de norias más humildes, utilizadas para regar pequeños huertos con el agua contenida en un pozo. Esto es importante por dos razones.
 

El agua del pozo obviamente apenas se mueve, por lo tanto no puede accionarse con el empuje del agua, necesita una fuerza externa. Así, aunque de primeras eso de la sangre impone un poco, simplemente se trata de un pobre burro o mulo dando vueltas alrededor de la noria. También se denomina noria de tiro, ya que el animal al avanzar empuja un mayal o mástil  (un palo largo, vamos) que está conectado a los engranajes de la noria para que pueda transmitirle la fuerza motriz necesaria para elevar el agua.
 

 Fuente de la imagen 
 


Además, el agua puede estar situada a varios metros de profundidad en el subsuelo y los pozos normalmente son estrechos; por tanto, la noria tiene que ser pequeña. Una solución habitual es enganchar a la rueda una especie de cadena, como si fuera un collar o un rosario pero con cangilones en lugar de cuentas. Como se ve en la imagen, esta cadena cuelga a lo largo del pozo y es la que realmente está en contacto con el agua, al girar la rueda también lo hace la cadena, se llenan los cangilones y suben a la superficie para descargar su contenido. 


 En este vídeo puedes ver cómo funciona una noria de sangre o de tiro.

 

Las piezas móviles que se emplean para transmitir el movimiento en una máquina se denominan operadores mecánicos. Los hay de muchos tipos, pero en una noria básicamente encontramos ejes y ruedas. En esta foto se ven los engranajes (ruedas dentadas) encargados de transmitir el movimiento del animal a la noria.


Un poco de historia
 

Griegos y romanos fueron los primeros en diseñar la llamada rueda hidráulica, que les permitió mover molinos y bombear agua. De hecho, la primera descripción de una rueda hidráulica con engranajes la ofrece el arquitecto romano Vitruvio, a finales del  siglo I a. C.. A los romanos, grandes ingenieros, también se les ocurrió en torno al 300 a.C, añadir a la estructura unos cangilones de cerámica para elevar el agua.
 

Sin embargo, no es casualidad que tanto el molino harinero accionado por el agua de un río, la noria para regar, el sistema de barreras que retiene el agua - llamado azud - y el entramado de canales para regar los campos - que reciben el nombre de acequias - se conozcan como aceña.  Todas estas palabras, además de noria, ñora o añora, proceden del árabe, ya que esta cultura nos dejó un importantísimo legado: la mejora y desarrollo de los sistemas de riego heredados de los romanos.
 

¿Sabías que las grandes ruedas hidráulicas medievales de madera desarrollaban una potencia máxima de cincuenta caballos de fuerza?.
 

Hoy en día apenas quedan norias en funcionamiento. Han sido sustituidas por potentes bombas (otra máquina bastante más compleja, que ocupa menos espacio y suele utilizar energía eléctrica o procedente de combustible). En este video puedes ver cómo es y cómo funciona una noria árabe, diseñada para regar un territorio amplio.


 

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Oleh

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