Conocer la Agricultura y la Ganaderíaes es un blog que quiere aproximar la realidad del campo y descubrir la historia que rodea a los alimentos que consumimos a diario. Así podremos conocerlos y valorar todo el trabajo que hay detrás de ellos. Una iniciativa de Editorial Agrícola Española.
Este verano, con la dichosa pandemia, vamos a perdernos las fiestas patronales de pueblos y ciudades, y con ellas los "cacharritos" que tanto gustan a los peques de la casa. La noria es un clásico - muy tranquilo, todo hay que decirlo- bastante más sencillo que las antiquísimas máquinas que movían molinos harineros o elevaban el agua de riego, con las que comparte nombre y aspecto.
Dado el importantísimo papel que han tenido las norias durante mucho tiempo en la agricultura y en algunas industrias del sector primario, vamos a dedicarle una entrada. Hoy en día constituyen reliquias, a menudo en muy malas condiciones de conservación, escondidas en nuestro paisaje rural.
¿ Qué es exactamente una noria ?
La noria es una máquina, es decir un objeto que nos ahorra esfuerzo a la hora de realizar un trabajo. En nuestro caso, mover agua, las ruedas de un molino, los mazos de un batán o cualquier elemento demasiado grande y pesado para ser movido por el hombre.
Es además una máquina compleja, ya que está formada por múltiples piezas. La principal es una gran rueda gigante de madera o hierro colocada en posición vertical, con el eje anclado, de manera al girar la rueda esta no avance. Esta gran rueda se encuentra semisumergida en un canal de agua o en un pozo, según sea el propósito de la noria y la fuente de energía que la hará funcionar. Esta rueda está provista de palas, de cangilones o ambos elementos a lo largo de su diámetro exterior, según sea la misión encomendada a la noria.
En ocasiones la rueda
de una noria puede alcanzar tamaños considerables. Las norias de Hama
son especialmente famosas por esta razón (poseen diámetros que van de
los 10 a los 22 metros), y por el particular ruido que hacen al girar.
Se trata de un grupo de 17 norias, de los siglos XII a XVI d. C. que
recogían agua del río Orontes en la ciudad siria de Hama. Actualmente algunas están
muy deterioradas, otras se han restaurado.
¿Qué tienen qué tienen en común los Beatles, un santo medieval y ese pan alemán oscuro y pesado como un adoquín? Este pan suele estar hecho con harina de centeno (a veces casi al 100% ), un humilde cereal que crece en suelos poco fértiles, y es capaz de soportar frio y sequía. Es muy consumido en países de Centroeuropa, Escandinavia y Rusia como ya conté en esta entrada. Pero no es mi intención hablaros de este cereal sino de un hongo con el que mantiene una estrecha relación.
Se trata del cornezuelo o ergot, un hongo normalmente considerado como una "plaga" (aunque sería más correcto decir una "enfermedad") y paradójicamente también como una fuente de ingresos.
Recuerdo que nos hablaron de esta especie como una simple anécdota en clase de microbiología, durante la carrera. Pero recientemente, en el grupo de Facebook de Agricultura Española un miembro publicó una espiga con cornezuelos claramente visibles. Se me ocurrió que podía ser un tema interesante para tratar en el blog, pero no imaginaba hasta qué punto.
Con esta foto, y esos pedazos de cornezuelos, neblones, dentones, tizones.... comenzó todo. Fuente: Jaime Villacorta
Un poquito de biología
El cornezuelo o ergot (Claviceps purpurea) es un hongo parásito del género Claviceps, que incluye más de cincuenta especies. Tanto el cornezuelo como sus parientes pueden afectar a una gran variedad de cereales y hierbas, pero la víctima principal es el centeno (Secale cereale).
Cultivo
de centeno. Es necesario que llueva o que el suelo presente mucha
humedad para que el hongo complete su ciclo de reproducción y forme los
típicos cornezuelos. Así, en los años o en los lugares en que se dan
estas circunstancias los ataques del hongo son más evidentes. Fuente:
Howard F. Schwartz, Colorado State University, Bugwood.org
1. Lo que llamamos cornezuelo, esa especie de cuernito o espolón ( de ahí el nombre "ergot" en francés) que crece en lugar del grano es una forma de hibernación del hongo. Está formado por un micelio, normalmente un entramado de células muy finas y alargadas, que se apretuja y endurece para durar hasta la siguiente primavera.
El micelio de un hongo "normal", de los que forman setas. Fuente
2. Cuando la espiga está madura, el cornezuelo también lo está y cae al suelo. Ahí esperará, pasando mucho frio, la llegada de la primavera, momento en el que forma unas setas diminutas que liberarán las esporas. Justo en el momento en que se están empezando a abrir las flores del centeno para captar el polen que les llega con el viento, se cuela una espora impostora que invade el ovario para formar el cornezuelo.
Las setitas. Fuente: Odile Jacquin - Own work, CC BY-SA 3.0,
3. Pero, para colmo, cuando el cornezuelo está todavía tierno en la espiga aprovecha la ocasión para generar otro tipo de esporas y a la vez provoca que la planta segregue una melaza que atraerá a bichos diversos, los cuales al final acabaran dispersando estas esporas y por tanto el hongo.
Lo
mismo soy un poco friki, pero evolutivamente este hongo me parece una
pasada. Recurre a dos mecanismos de dispersión de esporas, el viento,
que es el mismo que utilizan los cereales a los que parasita, y los
insectos, fabricando una sustancia dulce para atraerlos y que se les queden pegadas las esporas, tal como ocurre con las
abejas y otros tantos polinizadores. Fuente: Howard F. Schwartz, Colorado State University, Bugwood.org
Un hongo que ha mandado gente a la hoguera, a la casa de locos y al Camino de Santiago Una vez aclarado la relación del pan de centeno, vayamos con el santo medieval.
El cornezuelo y su toxicidad se conocen probablemente desde hace más de 2.500 años: una tablilla asiria del 600 a.C. habla de una “pústula nociva en la espiga del grano”. Pero sin duda, si hay una época en la que causó estragos fue en la Edad Media, cuando la mayoría de la población europea sólo tenía acceso al pan elaborado con centeno.
El cornezuelo, entre otros compuestos, contiene una serie de alcaloides que provocan importantes reacciones en el cuerpo cuando se ingieren en determinadas cantidades. los síntomas más comunes son alucinaciones, convulsiones, espasmos, psicosis, manías, náuseas, picores intensos, sensaciones de frío o calor intenso y vómitos. Así que os podéis imaginar que, en aquella época en la que la ciencia no pasaba por sus mejores momentos, pero sí la intransigencia religiosa, no les resultara descabellado pensar que ese pobre aldeano o aldeana que sufría de espasmos musculares, alucinaciones y delirios estaba poseído por el demonio. Y viendo que los exorcismos tenían bastante menos efecto que algunos de estos alcaloides, pues a la hoguera y asunto resuelto. De hecho, se especula con que el ergotismo (así se llama la enfermedad causada por este hongo) tuviera algo que ver en los juicios de las Brujas de Salem, que tuvieron lugar bastante tiempo después, a finales del siglo XVII en una comunidad puritana de Massachusetts (EE.UU.).
Pero volvamos a la Edad Media. En aquella época, otra de las consecuencias del consumo habitual del pan contaminado eran las necrosis y gangrenas en las extremidades, debidas fundamentalmente al efecto vasoconstrictor de las toxinas del hongo. Al ergotismo se le llamaba "fuego sagrado" , "del infierno" o " de San Antón", a raíz de una historia en la que San Antonio Abad curó al hijo de un noble, el cual decidió crear una orden religiosa, los Antonianos, dedicada exclusivamente a curar y cuidar a los afectados. Sus miembros también animaban a sus pacientes a hacer el Camino de Santiago, donde tendrían a su disposición pan de trigo candeal (limpito del dichoso hongo) y un convento-sanatorio en Castrojeríz (Burgos); un curioso ejemplo de turismo gastro-sanitario. Si os interesa el tema, en el blog de José Ramón Alonso podéis encontrar la historia completa muy bien contada.
Fragmento del Retablo de San Antonio en el que un fraile
antoniano atiende a los enfermos del fuego de San Antonio. MNAC
(Barcelona). Tomado de aquí.
Como curiosidad, comentar que gran parte de estos problemas causados por el pan de centeno contaminado empezaron a disminuir gracias a la llegada a Europa de la patata. Pero eso ya es otra historia, que también merece la pena ser contada.
...hasta que se aprendió a utilizarlo.
La utilidad médica del cornezuelo en general no se conoció hasta el s. XVI gracias a un tal Lonicerus. Pero no es hasta el s. XIX cuando se empiezan a conocer las diversas moléculas que contiene, los efectos y las potencialidades de cada una.
Se ha utilizado mucho en obstetricia, para acelerar el trabajo del parto o incluso para provocar abortos, o para tratar las hemorragias post-parto gracias a su efecto vasoconstrictor. Actualmente se utiliza en el tratamiento de migrañas. El caso es que en el s. XIX y principios del XX era una sustancia muy valorada por sus aplicaciones médicas y por tanto muy demandada. Hasta el punto de provocar episodios de "fiebre del cornezuelo" en los campos gallegos, como cuenta esta otra interesante entrada.
Resumiendo un poco, Galicia y León eran las zonas con mayor cosecha de centeno de España, y el clima favorecía el desarrollo del hongo, que al parecer era de muy buena calidad. Pero Rusia era, con diferencia, el mayor exportador mundial, y cuando la oferta rusa sufría algún trastorno serio (guerras y revolución básicamente), el precio del producto se disparaba y muchos campesinos invadían los campos de centeno gallegos para recoger los "dentones", por los que recibían una cantidad de dinero nada desdeñable. Así, el cornezuelo y sus derivados se convirtieron en una buena fuente de divisas para la economía española: incluso hubo quien, allá por el año 1943, sugirió cultivar el centeno sólo para obtener el hongo (ver este artículo de la Revista Agricultura, pag.20).
Bueno, ¿ y qué pintan los Beatles en esta historia?. La respuesta está en el LSD o ácido lisérgico, con el que estos músicos y otras muchas "celebrities" experimentaron en los años 60. Pues bien, esta sustancia fue sintetizada por Albert Hofmann, un químico suizo, cuando intentaba purificar e identificar los principios activos del cornezuelo. La farmacéutica Sandoz (hoy Novartis) empezó a producirlo en 1947, con fines médicos y la cosa se fue de madre unos años después. Hoy en día se ha retomado el interés por esta sustancia y se está estudiando su uso como paliativo en enfermos terminales de cáncer.
Sobre el origen del LSD, su relación con la CIA, y la hipótesis de que estos lo probaran en un pueblo francés en 1951 (Pont-Saint-Esprit) también se ha escrito. Lógicamente no me voy a meter en ello, pero os dejo este otro enlace por si tenéis curiosidad.
El cornezuelo hoy en día
Como he podido comprobar gracias a los miembros del grupo AE en Facebook, este hongo sigue haciendo de las suyas en campos de centeno en los años húmedos.
Esto no debería preocupar a los aficionados al pan de centeno. Actualmente disponemos de los medios agronómicos y técnicos para evitar que el cornezuelo no cause ningún problema al consumidor. Si acaso pueden afectar a agricultores y ganaderos, ya que las infestaciones de este hongo causan una menor calidad y cantidad de grano y heno, aparte de que si se utiliza para alimentar al ganado, este puede enfermar o tener problemas de fertilidad.
Claviceps en Dactilis glomerata, una especie típica del pasto. Fuente: Bildoj - Own work, CC BY-SA 3.0.
Existen varias recomendaciones (podéis verlas aquí) para evitar el desarrollo del hongo y la contaminación de los granos en el campo. Los agricultores utilizan el laboreo profundo para enterrar el hongo (así no puede formar las "setitas" y se corta el ciclo) y variedades híbridas cuyas flores femeninas se abren casi todas a la vez y durante poco tiempo (las esporas tienen entonces más difícil llegar al ovario). Para evitar la difusión de esas otras esporas formadas en las espigas infectadas de especies silvestres, que pueden dispersarse gracias a las salpicaduras de lluvia, los insectos, el contacto entre espigas e incluso la maquinaria agrícola, se han de mantener márgenes libres de este tipo de vegetación en los alrededores del cultivo. También existen tratamientos fungicidas, pero no suelen ser rentables.
Los ganaderos sin embargo lo tienen un poco más difícil, ya que el hongo también ataca a varias especies de gramíneas pastables; como a los pastos no se les puede pasar el arado, se pueden manejar evitando que las gramíneas lleguen a formar espigas mediante la acción del propio ganado.
Y esto es todo. De esta historia surge una reflexión final en estos tiempos raros de quimiofobia y desinformación científica: algo tan natural como un trocito de hongo puede ser tremendamente peligroso, pero también puede ser una medicina, todo dependerá si se utiliza en la dosis adecuada. Esto lo ha descubierto el ser humano gracias a la ciencia; y la tecnología le ha permitido evitar más daños.
Otras entradas que te podrían interesar:
Sobre las características del centeno o otros cereales, y sus propiedades a la hora de hacer pan, puedes aprender en DE HARINAS Y PANES
Este año voy a probar una cosa nueva en mi huerto experimental, voy a sembrar cacahuetes, ahora que va siendo el momento. A finales de otoño ya os contaré qué tal ha ido la cosecha(si es que cosecho algo). Y ya que estoy, aprovecho para contaros la curiosa manera que tiene el cacahuete de reproducirse: escondiendo sus frutos.
Un fruto en tierra de nadie
Si nos fijamos en su composición nutritiva podríamos meterlo en el mismo saco de los frutos secos. Sin embargo, la planta que los produce está muy lejos de parecerse a un majestuoso nogal o un humilde almendro.
Los cacahuetes se desarrollan en el interior de una vaina, al igual que los guisantes y las judías. Fuente: Pixel2013/Pixabay.
La planta del cacahuete forma una matita que, si acaso, alcanza el medio metro de altura. Podría recordar algo por su tamaño o sus hojas a las habas o la alfalfa, ya que pertenecen a la misma familia de las leguminosas. Así que, aunque cueste creerlo, los cacahuetes están emparentados con los garbanzos secos, sus compañeros menos deseados de los "cócteles" de frutos secos.
Sin embargo muchas veces se asocian a los frutos secos porque desencadenan reacciones alérgicas similares y por su riqueza en aceites (oleico y linoléico principalmente).
El efecto avestruz
Lo que hace peculiar a esta planta es la manera en la que maduran sus frutos una vez se han polinizado las flores.
The First Thanksgiving, painting by Jean Louis Gerome Ferris. La
escena es una versión idealizada, históricamente nada rigurosa. Los
indios están vestidos como indios de las praderas (que sí llevaban
tocados de plumas) y no se hubieran sentado en el suelo. Los peregrinos
tampoco vestían así.Fuente: DP. Wikimedia Commons
Hacía mucho que no hablaba de curiosidades históricas y creo que hoy es un día estupendo para hacerlo. Precisamente un "Black Friday" como hoy, conviene recordar y ser consciente de que todo este jaleo montado alrededor de dos festividades (una de ellas ajena completamente a nosotros), nos hace olvidar el auténtico valor de las buenas personas y el agradecimiento a quienes nos dan de comer.
Como muchos sabréis, el "viernes negro" es el día posterior al día de acción de gracias y abre la temporada de compras navideñas. No creo necesario explicar aquí el origen de esa orgía consumista. A mí lo que me interesa es la festividad original y contaros quienes son esas tres hermanas.
Un día para estar muy agradecido Esta festividad conmemora los tres días que los primeros peregrinos y los indios de la tribu Pawtuxet se tiraron celebrando la primera cosecha exitosa de los "recién llegados". Y no era para menos. Tras llegar a la bahía de Massachussets en 1620, tras un horroroso viaje de 66 días, los 102 Padres Peregrinos(conocidos por cualquier estadounidense que se precie como los "Pilgrim Fathers") tuvieron que pasar su primer invierno a bordo del barco. Muertos de hambre, enfermos de escorbuto, neumonía o tuberculosis, y expuestos a la congelación, cerca de la mitad de los viajeros no superaron aquel invierno. Una vez llegó la primavera se atrevieron a mudarse a tierra firme, pero apenas tenían experiencia agrícola, y menos en un lugar tan distinto a su Inglaterra natal. Lo iban a tener difícil para asentar su primera colonia. Pero a estos señores, muy religiosos ellos, se les "apareció la virgen" en forma de indio, dándoles la bienvenida en inglés, lo cual debió sorprenderles. Unos días después volvió con otro indio, llamado Squanto, que hablaba perfectamente inglés, al que podría perfectamente calificarse como santo. Squanto, era un Nativo Americano (como les llaman allí), llamado realmente Tisquantum, que había sido capturado por un capitán de barco inglés y vendido como esclavo en 1614. Aprendió a hablar inglés y se las apañó para volver a América en una expedición exploratoria, para reencontrarse con los suyos. Cuando lo logró cinco años después encontró una tribu diezmada por las enfermedades que habían traído los europeos. Por tanto conocía la cara menos amable de los blancos, y aún así decidió ayudarles. Squanto enseñó a los colonos cómo cultivar el maíz, extraer la sabia de los arces, pescar en los ríos e identificar las plantas venenosas. También ayudó a los colonos a forjar una alianza con una tribu local, los Wampanoag, que duraría más de cincuenta años y que pasará trágicamente a la historia como el único ejemplo de relación armónica entre los colonos europeos y los nativos Americanos, tal como cuentan en esta página.
Las tres hermanas: las ventajas del trabajo en equipo Antes de que llegara la ayuda indígena, posiblemente los peregrinos intentaron cultivar, con poco o ningún éxito, centeno, cebada, trigo y algunas hortalizas autóctonas inglesas. Pero el suelo poco profundo, arenoso y pedregoso, no se parecía en nada al suelo del sur de Inglaterra, profundo, fértil y fácil de arar. Los nativos americanos sabían cómo sacarle el máximo provecho a sus tierras y afortunadamente para los peregrinos, les enseñaron el truco. Cultivaban maíz, calabaza y judías, que juntos forman un equipo estupendo, especialmente en suelos pobres y arenosos, a los que les cuesta retener el agua y los nutrientes.
Como ya he contado anteriormente, las judías al ser leguminosas, fijan el nitrógeno del aire con la ayuda de los microorganismos del suelo.El maíz proporciona el soporte para que las judías trepen buscando la luz y las hojas de la calabaza cubren el suelo, manteniéndolo húmedo y con las malas hierbas bajo control. Además, al ser pinchudas, disuadían a los mapaches de robar los frutos.
Gracias a esta asociación de cultivos los indios iroqueses tenían asegurado un suministro de nutrientes ciertamente equilibrado: el maíz aporta carbohidratos, las judías proteínas y la calabaza vitaminas, minerales y fibra.
Las
tres hermanas una vez cosechadas. Ellas, y los indios que conocían sus
secretos, permitieron sobrevivir a los peregrinos. El maíz tiene los
granos de colores, tal como eran las variedades originales. Fuente: Farm Project . Muy interesante si queréis saber algo más sobre el tema.
Así que, estos indios no solo llevaban utilizando la asociación de cultivos 300 años antes de que llegaran los peregrinos, también utilizaban cenizas de madera y los restos de peces como fuente de minerales y compuestos orgánicos, es decir como fertilizantes, tal como cuentan en esta página(principal fuente de inspiración e información para esta entrada).
Espero que os haya gustado la historia. Y ya sabéis, a ser agradecidos, y aprender un poquito de agricultura...por si acaso.
La zanahoria es una de las hortalizas más producidas en el mundo.
Y con la última letra del abecedario tenemos a una de las verduras, no sé si favoritas, pero si más conocidas por los niños, según comprobamos en los coles madrileños.
De esta simpática planta conocemos principalmente su raíz, que se forma durante el primero de sus dos años de vida, pero si la dejáramos desarrollarse completamente descubriríamos que tiene unas flores parecidas a las del perejil, el anís o el cilantro, con los que está emparentada. De hecho, antiguamente se cultivaba por sus hojas y semillas aromáticas, no por su raíz.
La
zanahoria (Daucus carota) pertenece a la familia de las umbelíferas,
que poseen unas flores muy características, dispuestas formando una
especie de paraguas. Fuente: Wikimedia/Jrosenberry1 - Own work, CC BY-SA 4.0
Zanahorias de colores
¿Sabías que la zanahoria es el vegetal más rico en beta-caroteno, precursor de la vitamina A? Esta sustancia le aporta su típico color naranja, pero...¿sabías que las zanahorias no siempre han sido naranjas?.
La zanahoria tiene su origen en Oriente Medio (Irán, Afganistán) hará unos 3.000 años. Las primeras que se cultivaron eran de color morado con el centro amarillo. Poco a poco fueron mejorándose y apareciendo zanahorias rojas, blancas y amarillas, según dominara, o no, algún pigmento vegetal (antocianinas para los púrpuras y morados, beta-carotenos para los amarillos y naranjas y licopenos para los rojos). Fue introducida en Europa durante la Edad Media en los siglos VIII al X, cuando eruditos árabes y judíos citan ejemplares rojos y amarillos. Las de color naranja fueron las últimas en llegar; se cuenta que botánicos holandeses del siglo XVII consiguieron desarrollar, o fijar, el color naranja a las zanahorias como homenaje patriótico a la casa real de Orange. La historia no está del todo clara, pero lo que sí es seguro es el vínculo de las zanahorias naranjas con los holandeses, tal como se cuenta en esta interesante entrada.
"Para
zanahorias, colores". Y es que hay para todos los gustos y necesidades:
tempranas, de estación, gordas o finas, para cocinar, para consumo en
crudo, de aperitivo...pero en España prácticamente solo vemos en el mercado la variedad semilarga de Nantes. Fuente: Stephen Ausmus/ USDA-ARS.
La zanahoria perfecta es larga y recta.
La verdad es que esta hortaliza no es la ideal para iniciarse en el huerto urbano. Yo todavía no las he cultivado pero según me cuentan amigos huerteros, no es tan fácil obtener esas zanahorias perfectas, largas, rectas, gruesas y de un vivo color naranja que vemos en el supermercado.
Zanahorias inquietantes, cortesía de mi amiga huertera, Guadalupe Rodríguez. De estas zanahorias deformes, se obtienen las "zanahorias-baby",
muy populares en EEUU, que no son más que estas zanahorias cortadas en
trozos pequeños, primorosamente pelados y moldeados, para venderlos como
aperitivos.
1. La calidad del suelo es básica. Ligero, mullidito y sin piedras o terrones que interrumpan el crecimiento hacia abajo de la raíz principal. Ha de drenar bien el agua y estar libre de nematodos, unos bichitos que alteran el crecimiento normal de la raíz.
2. Requiere un riego abundante, sobre todo en verano. Pero sin pasarse, que no se ahoguen las raíces.
3. Lo mejor es hacer siembra directa y según van creciendo es imprescindible hacer un aclareo, es decir eliminar parte de las plantitas que han germinado. Que siempre será mejor tener cinco zanahorias grandes que cincuenta raquíticas.
4. El enemigo número uno de la zanahoria son las malas hierbas, sobre todo al principio de su desarrollo. En las plantaciones comerciales se utilizan herbicidas, pero para un pequeño bancal habrá que estar atento y azadilla en mano.
5. A la hora de abonar, a la planta de la zanahoria no le entusiasma el nitrógeno. Así que si vais a utilizar estiércol, que sea bien maduro.
Bueno, esto es todo. Ya me contareis si os han servido esta información para cultivar vuestras propias zanahorias o para ganar un quesito verde en el trivial.
Ah, y como muchos sabréis, en inglés las zanahorias son carrots.
¿Te has parado a pensar que la palabra que designa a la
golosina favorita de medio mundo procede del castellano? que viene a su vez de las lenguas mesoamericanas. Sin embargo, el chocolate
que conocemos hoy en día, en sus múltiples y atractivas presentaciones, sólo ha
existido durante una mínima porción de la historia de este alimento. Historia
llena de curiosidades a la que dedico esta segunda entrada dedicada al cacao.
El chocolate es uno de los pocos ejemplos de alimentos
cuyo pleno potencial se desarrolló cuando comenzó su producción industrial. Resulta
asombroso que de esas semillas, astringentes, amargas e insípidas, la
naturaleza, la química y el ingenio humano sean capaces de transformarla en ese
oscuro objeto de deseo que es el chocolate.
La cuna del cacao
Se origina en la cuenca del Amazonas, y llega hasta América
central transportado por los indígenas, que lo utilizaban como reserva portátil
de energía y agua. Los olmecas fueron los primeros en cultivar los primitivos
arbustos de cacaotal, se lo enseñaron a los mayas y se lo vendían a los aztecas.
Estos tostaban y molían las semillas, haciendo con ellas una bebida amarga que
se servía en las ceremonias religiosas.
Posiblemente de ahí surge el nombre científico que puso
Linneo al cacaotero o árbol del cacao; Theobroma cacao está compuesto por "Theos"
que es Dios y "broma" alimento. Muchísimo tiempo antes, los pueblos
mesoamericanos que lo consumían bautizaron al cacao como kakawa y a la bebida
que se elaboraba a partir del el cacahuaquchtl, palabro que los conquistadores
españoles transformaron en chocolate. La palabra Nauatl xocoatl (literalmente
'agua amarga') se incorpora al castellano como "chocolate".
Cuando
llegaron
los conquistadores a América, sus habitantes llevaban cultivando y
consumiendo
el cacao desde hacía más de 3.000 años. Tan importante era para ellos
que
utilizaban las semillas de cacao como moneda; incluso el mismo Hernán
Cortes la
utilizó para pagar a los suyos. Este lienzo de Tlaxcala, del siglo XVI
muestra a la india Malinche traduciendo la lengua de los mexicas a
Cortés. Fuente: Wikimedia/DP.
Los mayas consumían el cacao triturado, con agua fría y aderezado
con especias - vainilla, chile, achiote - y miel silvestre - quedando una
bebida amarga y picante. Los españoles cambiaron la receta, sirviéndolo
caliente, más dulce y con otras especias: canela, clavo, anís y pimienta negra
molida. Y así fue como viajó a España y al resto de Europa.
Escultura azteca de un hombre con un fruto de cacao.