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martes, 23 de julio de 2019

ABECEAGRARIO: ORUJO

Con la O no hay mucho donde elegir, pero me propusieron esta palabra y me pareció fenomenal. Tres significados para un solo término, y la excusa para descubrir otras palabras, incluso en otros idiomas, ¿quién da más?.
 

Aspecto del orujo de una uva tinta.  Fuente:


Según la RAE, esta palabra procede de borujo, que a su vez viene del latin involūcrum que significa 'envoltura', y tiene tres acepciones.
 


El orujo de uva, residuo y bebida a la vez.
 

Con esta palabra podemos referirnos a los residuos que se generan en la primera fase de la elaboración del vino. Es decir el hollejo (la piel, vamos), las semillas o pepitas e incluso los raspones (las ramillas que unen las uvas al racimo) una vez exprimidas las uvas para obtener el mosto. También recibe el nombre de oruja, casca, bagazo o bullo en distintas regiones de nuestro país.

En este dibujo tan estupendo podéis ver qué aporta cada parte de la uva al vino. Encontrado aquí.

Estos residuos sólidos todavía conservan jugos, azúcar y sabor, que pueden aprovecharse mediante destilación para sacar el máximo partido a la uva. A grandes rasgos, es un proceso por el que se extraen de manera selectiva los componentes aromáticos que contiene el orujo, eliminando la astringencia y el amargor característicos de algunas partes del racimo y de la uva.
 

De esta manera, la palabra orujo también hace referencia a una bebida, el aguardiente, elaborada a partir de la destilación de dichos residuos. Estos pueden sufrir o no un proceso de fermentación previo a la destilación y según cómo se hayan elaborado, se distinguen distintos tipos: jóvenes los que se envasan en botella, añejados los que pasan por toneles de manera, aromáticos cuando mantienen el aroma procedente de variedades de uva particularmente aromáticas como la moscatel o la malvasía y aromatizados, cuando se incorporan hierbas y el orujo adquiere el color de los pigmentos contenidos en ellas. Es el famoso licor de hierbas que ofrecen en el restaurante después de una comilona.

Con la destilación casera, y en concreto con la parte del orujo más rica en componentes similares a la madera, hay que tener mucho cuidado ya que se puede obtener involuntariamente alcohol metílico, una sustancia toxica que puede causar la muerte o ceguera permanente. Por esta razón, la elaboración de orujo es una actividad regulada ya que es peligrosa si se hace por aficionados. 
¿Sabías que con el aguardiente de orujo se realiza Galicia el conocidísimo ritual de la queimada? 


Aceite de orujo de oliva
 

La segunda definición de la RAE para nuestro protagonista del Abeceagrario es el "residuo de la aceituna molida y prensada, del cual se saca aceite de calidad inferior".
 

Cuando en las almazaras modernas se procesan las aceitunas para obtener aceite de oliva virgen se obtiene un residuo llamado alperujo o alpeorujo (los técnicos le llaman Orujo Graso Húmedo) que está compuesto por restos de agua, huesos, pulpa y piel de aceituna.
 

¿Sabías que de las aceituna se aprovecha el 20% como aceite virgen y el 80% restante da lugar al alperujo?.
 

Más que un residuo, deberíamos hablar de un subproducto, ya que el alperujo se transforma en varios compuestos en las industrias extractoras. Mediante procesos químicos se aprovechan los restos de aceite que todavía quedan en el alperujo, para obtener aceite de orujo de oliva crudo. Apenas se saca un 2%, pero una vez tratado adecuadamente es perfectamente utilizable en la cocina como aceite para frituras. 



En este video podéis ver cómo se obtiene el aceite de orujo de oliva.Fuente. 
Una vez eliminada el agua, tenemos el orujillo y el hueso de aceituna, que se utilizan principalmente como fuente de energía, ya sea como biomasa o mediante cogeneración con gas natural. De estos restos también se obtienen fertilizantes químicos y compost, así como grasas y pastas que se utilizaran en alimentación animal y en la industria farmacéutica y cosmética.


 

Balsa de alperujo de Troil Vegas Altas S.C. en Valdetorres (Badajoz). Foto: www.blogdelagua.com. Tomada del blog de AEMO  (Asoc. Española de Municipios del Olivo)

Es posible que muchos lectores os estéis preguntando si me he olvidado del alpechín. Una bonita palabra para referirse a un residuo tremendamente contaminante que se generaba hace no mucho en las almazaras, pero que afortunadamente los sistemas actuales de extracción de aceite en dos fases -mayoritarios en España- ya no lo generan. Era un líquido oscuro, mayoritariamente formado por agua y restos orgánicos, procedente de las aguas de lavado de la aceituna y del aceite, que debido a su alto contenido en materia orgánica y grasa era poco biodegradable.
 

Gracias a la tecnología y la investigación, actualmente se puede aprovechar el 100% de la aceituna; un ejemplo perfecto de que en España también sabemos hacer economía circular.

 


Su nombre en otros países
 

El equivalente de nuestro aguardiente en Italia es la grappa, y en Francia el marc.
 

En inglés al residuo en general se le llama pomace; posiblemente venga de pomme (manzana en francés) ya que los ingleses se dedicaron más a exprimir esta fruta que tenían más a mano, para obtener sidra. Como esta gente no se complican la vida, tomaron las dos palabras de sus vecinos y así llaman olive/grape pomace o olive/grape marc a los residuos de la aceituna y uva respectivamente; al aguardiente sin embargo lo denominan grape liquour.
 

En inglés, no se sí técnico o estadounidense, al orujo de aceituna lo llaman olive cake.

 

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lunes, 24 de marzo de 2014

ELECTRICIDAD PARA REGAR EL CAMPO


Otro colectivo más que se echa a la calle a protestar. Menuda novedad en los tiempos que corren, a todos nos afecta la subida de la luz…Pero, como autora de un blog sobre agricultura y agricultores que soy, os debo una explicación. 



Maneras de regar



Antes que nada vamos a empezar por los conceptos básicos. Muchos recordareis del colegio que existe la agricultura de secano y la de regadío. Esta requiere gran cantidad de agua pero permite obtener cosechas mucho mayores que las de secano. Lo mismo hasta conoces, a poco que tengas plantas en el jardín o la terraza,  las distintas maneras de proporcionar a las plantas el agua que necesitan: a manta, por aspersión, por goteo.



¿ Sabías que una hectárea de regadío produce unas cinco veces y media lo que una hectárea de secano?



Un huerto regado por inundación o por gravedad. El agua se reparte entre los regantes y discurre por acequias y canales. Cada agricultor distribuye el agua que llega a sus bancales abriendo y cerrando caballones solo con la ayuda de un azadón y mucha experiencia. Fuente: http://www.huertosalboraia.es/


En el riego por superficie, el agua se deja discurrir por la superficie cultivada y, conforme avanza, moja el terreno. Se puede inundar toda la superficie de la parcela como ocurre en los arrozales o conducir el agua a través de canales como se ha hecho en las huertas tradicionalmente. Este tipo de riego requiere de mucha cantidad de agua, que se pierde en parte por evaporación, y una buena dosis de experiencia para manejarlo bien.


También se denomina riego por gravedad, ya que el agua se irá desplazando por la parcela movida únicamente por la fuerza de la gravedad. Es un tipo de riego que apenas requiere infraestructuras, pero ofrece poco control sobre el uso del agua.


El riego por aspersión imita la lluvia y crea un ambiente húmedo alrededor de las plantas, algo necesario en determinados cultivos. Para funcionar necesita de un sistema de bombeo y una red de tuberías, controlado todo desde una estación de riego dirigida por ordenador. Este tipo de riego gasta menos agua que el anterior, aunque se pierde bastante por el viento y la evaporación.

Estos sistemas de riego suponen una gran inversión económica, tanto para instalar, y mantener las infraestructuras, como para hacerlas funcionar,  ya que conducir el agua a presión para imitar el efecto lluvia a lo largo y ancho de grandes parcelas supone un gasto energético considerable.

A lo mejor te suena esta imagen si eres de los que se fijan en los paisajes al viajar. Se trata de un pívot. Un sistema de riego por aspersión que puede moverse por el cultivo. Este en concreto está regando plantas de algodón. Fuente: ARS.



 El riego por goteo proporciona el agua a la planta gota a gota, en la cantidad necesaria y justo cuando lo necesita. Comparte infraestructuras con el sistema anterior pero tiene un menor consumo de energía.  El agua circula por una red de tuberías de distintos materiales y calibre hasta llegar a los goteros, que vierten el agua directamente en cada una de las plantas. Solo hace falta aplicar presión para que le llegue a todas las plantas la misma cantidad de agua, estén cerca o lejos del pozo y la bomba.




Aquí se ve una tubería de riego por goteo. Unos pequeños orificios liberan el agua, así solo se moja la zona cercana a la raíz de la planta. Esto permite un importante ahorro de agua. Fuente: Adelardo Rodrigo / Editorial Agrícola.

Ahorrar a toda costa



Cada vez somos más conscientes de que el agua es un recurso imprescindible para producir alimentos y que hay que utilizarla racionalmente. Por esta razón, los ingenieros han desarrollado nuevos materiales, programas informáticos para gestionar el riego por ordenador o incluso el móvil, y la aplicación de sistemas de teledetección tanto para estimar las dosis de riego idóneas para cada cultivo y zona climática como para conocer la necesidad de agua en tiempo real de los cultivos existentes.



¿Sabías que el nivel tecnológico de los regadíos españoles está a la cabeza del mundo?



Esta imagen está basada en datos meteorológicos junto con los obtenidos a partir de teledetección desde satélites o aviones. Las zonas en azul corresponden a los cultivos con gran humedad, en amarillo las que necesitan riego y en naranja el suelo seco y desnudo. Fuente: ARS

Las instituciones, también conscientes de la necesidad de ahorrar agua, impulsaron a principios de la pasada década el Plan Nacional de Regadíos. Su objetivo era tanto aumentar  la superficie destinada al riego como sustituir el riego por inundación – que consume mucha agua pero apenas energía – por modernos sistemas de presión (aspersión y goteo), capaces de ahorrar mucha agua pero que suponen un mayor coste, tanto en infraestructuras como en energía.



De esta manera, poco a poco ha ido aumentando la cantidad de superficie regada, y con ella el consumo de energía, necesaria  para captar el agua de los pozos mediante bombas y para proporcionarle la presión necesaria para que llegue hasta el último rincón de la parcela de riego.



 
Olivar en riego por goteo. Gracias a cultivos como el olivar, España está en los primeros lugares del mundo en riego por goteo. Fuente: Editorial Agrícola.


Evidentemente esta electricidad hay que pagarla, al igual que lo hacen las fábricas y los ciudadanos. Y todos sabemos cómo ha ido subiendo el recibo de la luz; hoy día de media, el 40 % del dinero que paga el  agricultor por regar, va directamente a la factura de la luz. Así que, motivos medioambientales aparte, un agricultor de regadío tiene que ser eficiente, tanto al utilizar el agua como la energía. Y  aun así, puede que su negocio no esté asegurado.


¿Sabías que los regadíos son los primeros consumidores de agua del país, con el 68 % del consumo total, y los segundos demandantes nacionales de energía, sólo por detrás de ADIF?.



Regantes ahogados por el tarifazo eléctrico



Este sistema tarifario actual paradójicamente perjudica a los regantes que han hecho un mayor esfuerzo en modernizarse sobredimensionando sus instalaciones y la potencia de las bombas. Se preveía que los nuevos regadíos sí iban a necesitar más energía para funcionar bien, pero no contaban con que el precio de la energía eléctrica escalara de la manera que lo ha hecho



A nivel doméstico y para hacernos una idea, es como gastarse un pastón (planes renove incluidos) en bombillas led, electrodomésticos de clase A++ , calefacción eléctrica con acumuladores de calor y demás inventos para ahorrar energía y tener un hogar más “verde”. Considerando la infinidad de artilugios eléctricos que tenemos en casa, aún gastando poco, si sube el término fijo de la luz habrá que pagar más si o si. El reconocimiento para los que ahorran energía ni se ve, ni se espera.



Estas subidas van a suponer a los regantes un sobrecoste anual de 37 millones, y un freno bestial a la modernización de regadíos. Con las actuales tarifas, a ver quién es capaz de amortizar la pedazo de inversión que supone montar un regadío con las últimas tecnologías. En algunos casos puede incluso arruinar las explotaciones, ya que muchas zonas regables modernizadas resultan a día de hoy inviables económicamente, o incluso forzar el  cambio a cultivos de secano. El sobrecoste afecta fundamentalmente a los cultivos de interior de cereales (principalmente maíz) y oleaginosas, más dependientes de las ayudas de la PAC.



Estas subidas, que ahogan al sector agrícola en regadío, son la razón por la que se manifiestan los regantes. Proponen dos alternativas que me parecen bastante lógicas.



En primer lugar, pagar por la potencia realmente consumida y no por la contratada, algo  lógico y exigible para un ciudadano de a pie.  Volvamos a la casa “super verde”, que resulta que es sólo de veraneo:  después de la inversión hecha en bombillas led, dan ganas de tenerlas toda la noche encendidas porque “ya que he pagado X pues gasto X”. Un agricultor no tiene esa opción: a lo largo del año necesita dos tipos de potencia…mucha de abril a octubre, cuando se riega y poca el resto del año para el mantenimiento de los equipos. No va a tener funcionando el riego todo el año solo porque lo haya pagado. Y la idea de cambiar a cultivos que se rieguen todo el año, resulta más que inviable porque España no es un país tropical.



En segundo lugar solicitan una reducción del IVA. Si ya nos duele a cualquiera de nosotros, que vivimos en una sociedad dependiente de la electricidad, un IVA del 21%, que un agricultor tenga que asumir ese mismo impuesto cantidad solo para mover el agua destinada a producir alimentos, resulta cuanto menos, chocante.


Canal de riego. El regadío es fundamental en el sistema agroalimentario español, ya que aporta más del 50 % de la producción final agraria ocupando solamente el 13 % de la superficie agrícola útil. Típicos cultivos de regadío en España son el maíz, la remolacha azucarera y las hortícolas. En algunas zonas también se riegan el olivar y la vid.  Fuente:  Editorial Agrícola.




Actualización (9/10/2014). ¡Buenas noticias!:  El Gobierno introducirá en la reforma fiscal una exención del 85 % del impuesto especial de la electricidad para los regantes y una rebaja de módulos para compensarles por el incremento de los costes energéticos de 2013. Fuente: EFE agro

(22/05/2019).¡ Más buenas noticias !. Hace tiempo el gobierno aprobó un real decreto que daba vía libre a las dos tarifas de consumo eléctrico adaptadas a la actividad agrícola, aunque apenas se han empezado a aplicar. Para los que optaron por independencia que ofrecen las energías renovables, la derogación del "impuesto al sol" ha supuesto un verdadero alivio.



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En esta entrada de ABECEAGRARIO: REGADÍO explico con muchas fotos las distintas maneras de regar algunos cultivos agrícolas.

Regar a manta utilizando caballones tiene más ciencia de la que parece. Si no te lo crees, léete esta entrada: ABECEAGRARIO: CABALLÓN

En SI NO LLUEVE EN FEBRERO, NI BUEN PRADO NI BUEN CENTENO hablo del concepto de "huella hídrica" algo a tener muy en cuenta en los tiempos que corren.